La actividad económica de Puerto Rico repunta en septiembre de 2025
La actividad económica de Puerto Rico mostró signos de recuperación en septiembre, poniendo fin a cuatro meses consecutivos de descenso, según el último informe del Índice de Indicadores Coincidentes y el Índice de Indicadores Adelantados elaborado por el economista Ángel Rivera-Montañez.
Los datos muestran que la actividad económica general aumentó durante el mes y se mantuvo por encima de los niveles registrados un año antes, a pesar de la continua debilidad de los sectores productivos y del mercado laboral. El consumo, que se había mantenido relativamente resistente en medio del aumento de los precios, comenzó a mostrar signos de desaceleración.
Según el informe, en septiembre los indicadores adelantados seguían apuntando al crecimiento, aunque a un ritmo más moderado. Las previsiones apuntan a una desaceleración de la actividad económica durante el último trimestre de 2025, con un posible punto de inflexión en el primer trimestre de 2026. Aun así, según el análisis, el riesgo de recesión sigue siendo limitado.
El índice de indicadores coincidentes subió 0,11 TP3T en septiembre hasta alcanzar una lectura preliminar de 110,6, tras cuatro descensos mensuales consecutivos. En términos interanuales, la actividad económica aumentó 0,31 TP3T. Durante los tres primeros meses del año fiscal 2026, la actividad aumentó 0,71 TP3T en comparación con el mismo periodo del año anterior, mientras que los primeros nueve meses del año natural 2025 registraron un aumento de 0,81 TP3T.
La actividad manufacturera y las condiciones del mercado laboral se mantuvieron débiles, mientras que las ventas minoristas reflejaron una creciente cautela de los consumidores ante las persistentes presiones sobre los precios y la incertidumbre relacionada con los cambios en la política fiscal y comercial, según el informe.
El índice de indicadores adelantados aumentó 0,91 TP3T en septiembre, impulsado principalmente por el aumento de las ventas de bienes duraderos, en particular de vehículos de motor, que representaron aproximadamente la mitad de la ganancia mensual. Otras contribuciones positivas provinieron de las expectativas de los gerentes de manufactura y del aumento de la media de horas semanales trabajadas en el sector manufacturero.
Al mismo tiempo, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo y el índice de difusión ejercieron una presión a la baja sobre el índice adelantado. Los precios de la energía se mantuvieron relativamente estables, aunque se espera que los recientes aumentos en las facturas de electricidad tengan un efecto más notable durante el último trimestre del año, lo que refleja los continuos retos estructurales de la economía local, señaló Rivera-Montañez.
En general, la tasa de crecimiento semestral de los indicadores sigue siendo elevada, lo que indica una resistencia económica continuada, a pesar de que el impulso se ralentiza en un contexto de mayor incertidumbre, según el informe.


