El asentamiento de Ozuna en el centro de la demanda por honorarios legales de $470K
El abogado puertorriqueño Roberto Sueiro del Valle ha presentado una demanda ante el Tribunal Superior de Bayamón por incumplimiento de contrato y fraude contractual contra Dímelo Vi LLC, VP Records Inc., VP Entertainment Inc. y el ejecutivo musical Vicente Saavedra-Irizarry, en la que solicita el pago de los honorarios legales contingentes relacionados con un litigio anterior que involucraba al artista de música urbana Juan Carlos Ozuna.
Según la demanda, Sueiro acordó en 2023 representar a Saavedra y sus empresas en una demanda contra Ozuna por una supuesta compensación de gestión impagada. La representación se estructuró como un acuerdo de contingencia, en virtud del cual Sueiro recibiría un porcentaje de cualquier recuperación obtenida mediante un acuerdo o un litigio.
Sueiro alega que el acuerdo de contingencia quedó documentado mediante intercambios de correos electrónicos, mensajes de texto y borradores de contratos, y fue reconocido en repetidas ocasiones por Saavedra y sus representantes.
“Esta acción se deriva del incumplimiento de un acuerdo de honorarios contingentes”, afirma la demanda, alegando que Sueiro no recibió ningún pago a pesar de que los demandados obtuvieron un acuerdo por valor de aproximadamente $3,8 millones, además de 15% de ingresos procedentes de determinados álbumes.
La demanda describe una cronología que comienza a principios de 2023, cuando Sueiro afirma que Saavedra le ordenó presentar una demanda contra Ozuna tras años de trabajo de gestión no remunerado. Según la demanda, las partes acordaron inicialmente una contingencia de 10% si las negociaciones tenían éxito, antes de autorizar el litigio tras romperse las comunicaciones con Ozuna.
Sueiro alega que la estructura de honorarios evolucionó posteriormente. Un acuerdo de servicios profesionales revisado preveía una contingencia de 20% si el caso se resolvía antes de la presentación de pruebas y de 33% si se iniciaba la presentación de pruebas.
Según la denuncia, el 20 de octubre de 2023 se llegó a un acuerdo definitivo durante una reunión presencial con Ricardo Casanova, quien en ese momento era asesor y director financiero de Saavedra. Casanova supuestamente se comunicó por teléfono con Saavedra durante la reunión, le informó de los términos acordados y obtuvo su aprobación.
Sueiro afirma que su trabajo incluyó la redacción de alegatos, la gestión de la presentación de pruebas, la realización de declaraciones y la negociación de un acuerdo que se alcanzó durante la declaración de Ozuna en noviembre de 2023.
“Sin duda, la declaración que Sueiro tomó a Ozuna fue lo que provocó que las partes llegaran a un acuerdo ese mismo día”, afirma la demanda.
Tras el acuerdo, Sueiro alega que Saavedra lo felicitó y reconoció la obligación de pago. La demanda cita un mensaje de texto enviado el 28 de noviembre de 2024 que, supuestamente, decía: “Sueiro, gracias por todo. Doy gracias a Dios por ti”, acompañado de un emoji de corazón blanco.
Sueiro afirma que, a pesar de los repetidos intentos de cobro entre enero y agosto de 2025, el pago se retrasó con explicaciones cambiantes, entre ellas la afirmación de que los fondos del acuerdo se habían utilizado para satisfacer obligaciones fiscales. La demanda alega que los demandados reconocieron repetidamente la deuda, pero no la pagaron en su totalidad.
El 16 de julio de 2025, Sueiro y Saavedra se reunieron en persona y renegociaron los honorarios contingentes, reduciéndolos de 30% a 15%. Según la demanda, Saavedra reconoció una obligación total de $570 000, que representa 15% del acuerdo de $3,8 millones, más 15% de regalías futuras vinculadas a los álbumes de Ozuna.
Sueiro alega que solo se pagó $100,000, lo que deja un saldo pendiente de $470,000.
La demanda acusa a los demandados de evitar intencionadamente la firma de acuerdos formales por escrito, al tiempo que inducían a Sueiro a seguir prestando servicios legales.
“Tal conducta revela una estrategia premeditada para evitar la formalización de los acuerdos”, alega la denuncia.
Sueiro afirma además que dicha conducta constituye un fraude, alegando que fue diseñada para “negar la existencia del acuerdo de contingencia y evadir la obligación de pagar la suma acordada” después de que los demandados se beneficiaran económicamente.
La demanda solicita una indemnización por daños y perjuicios superior a $940 000, daños punitivos en virtud del Código Civil de Puerto Rico, el pago de regalías futuras, intereses, costas y honorarios de abogados. También pretende responsabilizar personalmente a Saavedra, alegando que “dirigió, autorizó y participó deliberadamente” en la supuesta conducta fraudulenta.


