PRMA: El 2018 trae consigo un ’alto nivel de incertidumbre‘ y ’retos importantes‘
El nuevo año que comenzó ayer ya se caracteriza por un alto nivel de incertidumbre, debido en gran parte a los cambios que se han producido y se producirán en el entorno de Puerto Rico.
Además, 2018 se perfila como un año que traerá “retos importantes”, pero también oportunidades para restablecer una economía vigorosa, según predijo la Asociación de Fabricantes de Puerto Rico (PRMA, por sus siglas en inglés).
La forma en que se utilicen los fondos que llegarán a Puerto Rico —como consecuencia de la catástrofe que dejaron a su paso los huracanes María e Irma— es clave para esta recuperación, al igual que lo son las reformas que implemente la isla para lograr un gobierno más eficiente y un sistema tributario que estimule la inversión, confirmó la asociación comercial.
“Habrá un estímulo económico en 2018 y 2019, pero será temporal y, si no se toman las medidas necesarias, la economía volverá al patrón que la ha caracterizado durante los últimos 12 años”, añadió la organización.
“En la PRMA, estamos convencidos de que Puerto Rico cuenta con los elementos necesarios para convertir este impulso temporal a la economía en uno permanente”, predijo la asociación comercial.
“Para lograrlo, debemos asegurarnos de contar con una industria manufacturera sólida y en crecimiento. Alcanzar este objetivo es la misión de la PRMA y lo que nos guía en nuestras acciones tanto en Puerto Rico como en Washington”, añadió la PRMA.
La PRMA dedicó muchos meses a realizar esfuerzos de cabildeo en el Congreso para proteger la economía manufacturera de Puerto Rico.
“Esa lucha comenzó cuando se consideró el proyecto de ley que culminó con la Ley de Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico en 2016, continuó en 2017 en relación con la reforma fiscal federal y continuará en 2018 buscando el apoyo del Congreso para medidas que impulsen nuestra recuperación económica”, declaró la PRMA.
La organización señaló que 2017 fue el año de los tres huracanes: Irma, María y la reforma fiscal federal. La economía de Puerto Rico, que atravesaba una larga y profunda contracción económica, se encontraba en “condiciones muy desfavorables para afrontar estos tres acontecimientos”.”
“Los dos huracanes, siendo María el más devastador, se encontraron con una economía en la que la infraestructura, especialmente en el sector energético, se encontraba en muy malas condiciones debido a la falta de mantenimiento y a la falta de recursos para mejorarla debido a la frágil situación financiera [de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico]”, declaró la PRMA.
La prolongada contracción económica y los problemas relacionados con la deuda del gobierno puertorriqueño hicieron que la administración no tuviera ni los recursos ni la flexibilidad necesarios para intervenir adecuadamente en este y otros ámbitos en los que su intervención habría sido necesaria.
El tercer huracán, la reforma fiscal federal, aún no se ha dejado sentir, pero lo hará, si no en 2018, en 2019, según predijo la PRMA.
Los efectos negativos sobre la economía de la isla —y en particular sobre su sector manufacturero— han sido ampliamente debatidos en los últimos meses. La reforma aumenta los impuestos a las empresas manufactureras de Puerto Rico, imponiendo un impuesto del 12,5 % sobre los beneficios derivados de los productos desarrollados en Estados Unidos y reduciéndolos para las empresas que operan en el territorio continental estadounidense, del 35 % al 21 %.
“En Estados Unidos, la presidencia de Trump ha cambiado las prácticas y los procesos de las administraciones que la precedieron y ha implementado medidas económicas que podrían justificarse internamente, por ejemplo, que la fabricación vuelva a Estados Unidos, pero que perturban los mercados internacionales y, por supuesto, nos afectan en Puerto Rico al tratarnos como una ‘jurisdicción fiscal extranjera’”, señaló la PRMA.
Esa condición benefició a Puerto Rico durante décadas en lo que respecta a la promoción de la industria manufacturera. Por ejemplo, hizo posible la eliminación gradual de la Sección 936 del Código de Rentas Internas de los Estados Unidos, según la PRMA.
“Hoy en día, el hecho de que se nos trate, a efectos fiscales, como se trata a Singapur, México o cualquier otro país, nos coloca en una posición competitiva extremadamente desfavorable”, señaló la asociación comercial.
Dicho esto, la PRMA cree que la afluencia de fondos federales y los pagos de las compañías de seguros para la reconstrucción tendrán un efecto positivo en los indicadores económicos de 2018.
Aún se desconoce cuál será el volumen de esa afluencia, pero la cifra que se menciona como la más probable es de unos 1,5 billones de pesos, según señaló la asociación comercial.
La otra pregunta es la rapidez con la que estos fondos ingresan a la economía local. Poco después del paso del huracán María, la PRMA encargó un cálculo que suponía que el 60 % de esa cantidad llegaría en 2018 y el 40 % en 2019.
“Hoy en día, todo indica que estas proporciones se invertirán porque los procesos han sido más lentos de lo esperado. Esto significa que el crecimiento real del PNB será positivo para 2018, pero inferior al 4 %. Si la mayor parte de los fondos federales y las compañías de seguros tienen un impacto en 2019, el crecimiento real del PNB será de alrededor del 5 % en ese año, superior al previsto anteriormente”, pronosticó además la PRMA.
Por último, la PRMA añadió que la incertidumbre de Puerto Rico también se ve afectada por acontecimientos mundiales, como el Brexit, la volatilidad de determinados mercados —como el del petróleo—, los acontecimientos geopolíticos en Oriente Medio y, más cerca de Puerto Rico, lo que ocurre en Cuba, Venezuela y algunos otros países vecinos.
“Hay sorpresas en nuestro vecindario, como lo que ocurrió en Ecuador, donde el presidente, Lenín Moreno, ha revertido las políticas izquierdistas de su predecesor y correligionario, y busca fortalecer la economía no dirigida por el gobierno, sino volviendo a la economía de mercado», señaló la PRMA.


